Ahorra hasta que duela

En este blog hemos hablado mucho de ahorrar. Sin embargo, si eres como yo, seguro estarás preguntándote porqué es más fácil decirlo que hacerlo.

Es verdad que ahorrar puede parecer complejo, al final hay tantas cosas estúpidas para hacer con nuestro dinero que son demasiado tentadoras como para dejarlas pasar. De cualquier forma si queremos construir bases para nuestro futuro y un cómodo retiro, tenemos que convencernos que la única forma es ahorrar hasta que nos duela.

¿Por qué hasta que duela?

Como ya lo hemos discutido, ahorrar no es algo opcional, ahorrar es fundamental dado que actúa no sólo como un seguro para tiempos difíciles, sino que nos permite contar con recursos para aprovechar oportunidades. Te recomiendo leer la entrada “Por qué me gustan las crisis”

Ahorrar entonces no sólo debemos hacerlo cuando estamos pasando por una bonanza (seguramente nuestra sicología nunca nos permitirá pensar que es el momento correcto), sino que debe convertirse en un hábito.

Ahorrar hasta que duela implica ir más allá de unos pequeños montos mensuales. Para maximizar nuestros ahorros deberíamos destinar un % significativo de nuestros ingresos a este hábito.

¿Qué es un % significativo? Mucho se habla de la regla 50/30/20 (perdón al autor pero no pude encontrar quién fue el que primero habló del tema). Esta regla sugiere destinar el 50% de los ingresos a necesidades básicas, el 30% a diversión y el 20% a ahorros. Pero qué tal si la volvemos mejor la regla 50/10/40, sabes lo poderoso que sería ahorrar un poco más gracias a la magia del interés compuesto?.

Para que te antojes, y empieces tu camino a ser millonario, te recomiendo leer la entrada Cómo volverte millonario” , te aseguro que cualquier monto adicional de ahorro, te hará llegar más rápido a ser millonario. Y al final para que duela tiene que ser un monto significativo. Te parece muy agresivo, conviértela entonces un 50/20/30, pero en todo caso, si sientes que no te está doliendo este ahorro, no estás haciendo lo suficiente.

El sacrificio

Seguramente ahorrar hasta que duela implica realizar sacrificios en nuestro estilo de vida. Pero ¿qué tal si solamente empezamos a dejar de gastar como estúpidos y pensamos más bien en como nuestro dinero podría hacernos ricos solamente estando invertido?. Lee nuestra entrada al respecto para ayudarte a entender cómo y porqué es difícil al comienzo («Cosas estúpidas que no debemos hacer con el dinero«)

Recuerda, evaluar y reducir gastos innecesarios es un paso crucial para liberar más fondos para el ahorro.



2 respuestas a «Ahorra hasta que duela»

  1. […] Esto es algo que hemos dicho hasta el cansancio, de hecho creo que 10% es el mínimo. Hay que ahorrar hasta el […]

  2. […] Antes hemos hablado acerca de porqué la única opción para tener lo suficiente para nuestro retiro, anticipado o no, y complementar una potencial pensión que obtenemos de los mecanismos tradicionales, pero viviendo cómodamente con suficiente riqueza monetaria, es ahorrar hasta que duela. […]

Deja un comentario

About Me

No vengo de una familia rica ni heredé secretos financieros. Vengo de clase media, donde equivocarse con el dinero sí tiene consecuencias. Por eso, desde temprano entendí que ahorrar no era una virtud moral, sino una necesidad práctica.

He pasado por casi todas las etapas del “aprendiz financiero moderno”: cursos caros, promesas de rentabilidad rápida, trading, forex, estrategias infalibles que dejaban de funcionar justo después de comprarlas. Perdí dinero, tiempo y algo de paciencia. Aprendí, a la mala, que el mercado no premia el entusiasmo sino la disciplina, y que la mayoría de los atajos son solo formas más rápidas de equivocarse.

Hoy trabajo profesionalmente en finanzas, estructurando y analizando inversiones reales, con números que sí importan y riesgos que no se pueden esconder bajo un Excel optimista. Leo, cuestiono y, sobre todo, desconfío: de los gurús, de las certezas absolutas y de cualquiera que prometa dinero fácil.

Escribo este blog para compartir lo que he aprendido —a veces con libros, a veces con errores— y para ayudar a que tomemos decisiones financieras un poco menos estúpidas. Yo sigo equivocándome, pero cada vez con menos frecuencia. Y con montos más controlados.

SUSCRÍBETE Y RECIBE ACTUALIZACIONES A TU CORREO

Descubre más desde Dinero Estúpido

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo