El problema de invertir en el largo plazo, dinero no tan estúpido

Mucho hemos escrito en este blog acerca de invertir en el largo plazo. También en una entrada anterior planteamos por qué creemos que es estúpido el pensamiento de gastar ahora pues no sabemos si viviremos lo suficiente para disfrutarlo.

De todas formas, hemos siempre argumentado que para invertir, debemos pensar en el largo plazo, si queremos obtener jugosas rentabilidades a través de inversiones como acciones. Esto ha generado diferentes comentarios acerca de qué debemos considerar largo plazo y cuándo debería comenzar a pensar en invertir en instrumentos menos riesgosos como renta fija.

Ya dijimos antes que el periodo recomendado para invertir en acciones es superior a 5 años, donde maximizamos nuestras probabilidades de obtener rentabilidades positivas; también hemos argumentado que 10 años es el tiempo deseado pues tendremos un 95% de probabilidad de darnos muy bien.

Probabilidad de rentar positivo y negativo por periodos

 1 año3 años5 años10 años
 % veces% veces% veces% veces
Rentabilidad positiva72,6%83,9%87,9%94,2%
Rentabilidad negativa27,4%16,1%12,1%5,8%

Fuente: elaboración propia con datos de yahoofinance

Esta argumentación me ha llevado entonces a hacerme la pregunta de hasta qué momento debería invertir en acciones.

Supongamos que queremos retirarnos a los 50 años, esto quiere decir que si soy menor de 40 años, debería tener mi portafolio fuertemente invertido en acciones (me quedan 10 años para jubilarme), sin embargo, a medida que paso de los 40, mi tiempo para recuperarme de una pérdida empieza a disminuirse y ya empiezo a jugar con la probabilidad que, aunque sigue a mi favor, ya no es tan favorable.

A continuación, podemos observar la rentabilidad (en términos efectivos anuales) que se ha obtenido desde 1928 en diferentes periodos de tiempo.

Fuente: yahoo finance, cálculos propios

En esta gráfica vemos que aunque las posibilidades de rentar positivo disminuyen (como lo vimos en la tabla anterior), la rentabilidad positiva sigue estando muy por encima de la rentabilidad negativa para periodos superiores a 5 años.

Esto me lleva a pensar que incluso, siempre que me queden 5 años de periodo de inversión, debería mantenerme fuertemente invertido en acciones, sin embargo, a medida que el periodo que me queda de inversión disminuye, no sólo las probabilidades de rentar negativo aumentan, sino que como vemos en la gráfica el promedio de rentabilidad positiva y negativa se aprieta bastante, por lo que probablemente si hay una corrección de mercado, no tendré el tiempo suficiente para recuperarme.

Según esto, mi expectativa de invertir en acciones se ve algo como así (recordando que me quiero retirar a los 50).

Ojo, es lo que yo quisiera hacer, pero cada uno debe tomar sus propias decisiones según la tolerancia al riesgo y edad deseada de retiro.

Mi formula

 Inversión en acciones o activos riesgososInversión en renta fija de corta duración
Menos de 30100%O%
Entre 30 y 4080%20%
Entre 40 y 4570%30%
Entre 45 y 5030%70%
Más de 5010%90%
elaboración propia

Esto es lo que a mi me funciona y lo que planeo con 2 objetivos:

  • Maximizar la rentabilidad de mis ahorros durante el periodo que puedo aguantar los vaivenes del mercado y quedarme invertido en el largo plazo
  • Dormir tranquilo una vez esté cerca de mi jubilación
  • Disfrutar de mis ahorros una vez llegue a mi edad deseada de retiro

Claramente mi realidad podría cambiar. ¿Qué tal que decida trabajar hasta los 60?, seguramente podré asumir riesgo durante más tiempo, ah, pero y ¿si decido retirarme antes?, seguramente tendré que reducir mi riesgo un poco antes.

Depende de cada persona definir sus propias metas y escoger la receta que le permita dormir tranquilo. Seguramente no hay una única fórmula mágica, como dicen por ahí “el mejor vino, es el que le gusta a cada uno”…



Deja un comentario

About Me

No vengo de una familia rica ni heredé secretos financieros. Vengo de clase media, donde equivocarse con el dinero sí tiene consecuencias. Por eso, desde temprano entendí que ahorrar no era una virtud moral, sino una necesidad práctica.

He pasado por casi todas las etapas del “aprendiz financiero moderno”: cursos caros, promesas de rentabilidad rápida, trading, forex, estrategias infalibles que dejaban de funcionar justo después de comprarlas. Perdí dinero, tiempo y algo de paciencia. Aprendí, a la mala, que el mercado no premia el entusiasmo sino la disciplina, y que la mayoría de los atajos son solo formas más rápidas de equivocarse.

Hoy trabajo profesionalmente en finanzas, estructurando y analizando inversiones reales, con números que sí importan y riesgos que no se pueden esconder bajo un Excel optimista. Leo, cuestiono y, sobre todo, desconfío: de los gurús, de las certezas absolutas y de cualquiera que prometa dinero fácil.

Escribo este blog para compartir lo que he aprendido —a veces con libros, a veces con errores— y para ayudar a que tomemos decisiones financieras un poco menos estúpidas. Yo sigo equivocándome, pero cada vez con menos frecuencia. Y con montos más controlados.

SUSCRÍBETE Y RECIBE ACTUALIZACIONES A TU CORREO

Descubre más desde Dinero Estúpido

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo