
En 2002 Daniel Kahneman ganó el premio Nobel en economía gracias su trabajo en el campo de las ciencias del comportamiento. El trabajo de Kahneman me ha parecido más que ilustrador para permitir entender por qué es tan difícil dejar de ser estúpidos con el dinero y cómo algunas de estas cosas estúpidas que hacemos se relacionan con la forma en la que hemos evolucionado como seres humanos. Khaneman plantea que nuestro cerebro se divide en 2 sistemas.
El primero de ellos, el sistema 1, es el sistema rápido, que opera automáticamente, con velocidad y con poco esfuerzo. Este sistema es el que nos ha permitido sobrevivir como raza humana. Por ejemplo sabemos que si estamos en un bosque y escuchamos un rugido, debemos correr. Lo hacemos casi sin pensar. O si nos tiran una pelota, así estemos detrás de un vidrio, instintivamente vamos a intentar esquivarla.
El segundo de ellos, el sistema 2, es aquel que requiere atención y esfuerzo, donde desarrollamos complejos cálculos y nos concentramos. Este sistema al requerir esfuerzo, sólo se activa cuando nos concentramos y enfocamos nuestra mente en una tarea específica. Por ejemplo este es el sistema que usamos al realizar cálculos, recordar información, buscar a una persona en una multitud, recordar el nombre de una persona que no vemos hace mucho tiempo o incluso parquear nuestro auto en un lugar estrecho.
El tener dos sistemas en nuestro cerebro ha permitido nuestra supervivencia y evolución, gracias a que el cerebro se ha adaptado para ahorrar energía en tareas que son más repetitivas, permitiéndonos actuar de manera casi inconsciente, sólo después que el sistema 1 ha actuado, se activa el sistema 2 para un análisis de la reacción tomada. Es por esta razón que actuamos mucho más de forma impulsiva que racional debido a este rasgo evolutivo.
¿Y entonces, qué tiene que ver esto con dinero estúpido?
Seguramente les ha pasado que van por un centro comercial y se antojan de algo, impulsivamente comprándolo. O cuando estamos en redes sociales y vemos una promoción que creemos es imperdible. Seguramente muy pocas veces nos hemos dado a la tarea de pensar si de verdad necesitamos comprar ese artículo, o si la promoción de verdad es económicamente mejor que los precios anteriores.
Este rasgo evolutivo es incluso usado por muchos vendedores. Te acuerdas de la famosa frase, cómprelo ya que tengo 2 clientes más en fila que pueden venir ya por el producto, o el conocido, esta promoción es sólo por el día de hoy. Todas estas estrategias buscan que sea nuestro sistema 1 quien tome la decisión, pues inconscientemente entendemos que debemos ser ágiles.
A mí personalmente, este rasgo evolutivo me ha llevado a comprar cosas que después no uso, que terminan no pareciéndome tan buenas, o que incluso encuentro más baratas después en otro lugar.
¿y qué puedo hacer entonces si es mi inconsciente el que está tomando estas decisiones?
Ya que entendemos cómo funciona nuestro cerebro, podemos aprovechar para encontrar la mejor forma de manejarlo.
Como sabemos, el sistema 2, necesita tiempo para activarse. Así que lo mejor sería hacer las cosas con calmas y tomarse una pausa ante decisiones impulsivas. Por ejemplo, cuando vayas a hacer una compra de alto valor, no te aceleres, siempre te van a decir que hay otros clientes interesados, pero es mejor que te tomes el tiempo de hacer un presupuesto, comparar con otras opciones, revisar si necesitas financiación y cuáles serán las condiciones de la misma. No queremos hacer una compra, por ejemplo de una casa, para después caer en cuenta que el flujo no nos alcanza para pagar cuota de financiación, más administración, más impuestos y gastos notariales.
Una estrategia similar deberíamos aplicar para gastos menores como ropa, relojes, accesorios. Algo que hago es dejar pasar 1 o 2 días, y tomarse el tiempo para pensar si en realidad necesito ese artículo que quería comprar.
¿Y si aplicamos lo mismo para el trading?, lo mejor sería aplicar una estrategia comprar y mantener, además de las ventajas tributarias que podríamos obtener.
Como último mensaje, quisiera recordarte que cada peso que evites de gastos estúpidos, puede permitirte ahorrar y acercarte a la meta de ser millonario. Lee nuestra entrada sobre el tema para que aprendas cómo.
Deja un comentario