
En una entrada anterior, discutimos acerca de la importancia de ahorrar un % de nuestros ingresos. Pues ahora vamos a discutir por qué ese ahorro nos hará millonarios si somos constantes.
Seguramente habrás escuchado hablar de Warren Buffet, si no, pues te estás perdiendo de conocer a uno de los inversionistas más famosos y exitosos de todos los tiempos. Es conocido como el Oráculo de Omaha (su ciudad natal) y pasó de ser uno de los tres hijos de una familia de clase media de los Estados Unidos, a uno de los hombres más ricos del planeta.
Algunas historias sobre Buffet cuentan que su pasión por el dinero la despertó al ver a su padre, un corredor de bolsa, y fue así como el joven Buffet decidió hacer algo de dinero para poder invertir en el mundo financiero. Algunos libros hablan que vendía Coca-Cola puerta a puerta, trabajaba en la tienda de su abuelo y logró recoger un dinero con el que inició a muy temprana edad su aventura en el mercado financiero.
¿Pero cómo pasa un joven que trabaja en una tienda de barrio y vendía Coca-Cola a domicilio, a ser uno de los hombres más ricos del mundo?. Pues la historia corta es que luego de terminar la Universidad, ser empleado algunos años y administrar el dinero de sus conocidos y amigos, fundó Berkshire Hathaway, el vehículo a través del cual se tornó el inversionista más famoso del mundo, invirtiendo en la bolsa de valores.
La historia larga no pretendemos abordar acá, pero sí algunas claves que nos entrega Buffet en sus cartas anuales a los inversionistas de Berkshire Hathaway. A continuación, las frases donde considero está la clave de esta larga historia (ya verás porqué larga si he dicho que no la vamos abordar acá y spoiler…. por qué tienes que empezar temprano)
- El mercado financiero es el instrumento mediante el cual el dinero del impaciente, se transfiere a aquellos que son pacientes.
- El interés compuesto es el mejor amigo de un inversionista. Es como una bola de nieve que crece al bajar por la colina.
- Empieza temprano.
¿Y a todo esto, qué tiene que ver el cuento de ahorrar un % de los ingresos?
Pues veamos cómo se relaciona esto con las frases de Buffet.
- El mercado financiero es el instrumento mediante el cual el dinero del impaciente, se transfiere a aquellos que son pacientes.
Aunque esta expresión parezca difícil de entender, en realidad podemos verla de manera muy sencilla tomando el ejemplo del mayor mercado de acciones del mundo, medido por el índice S&P 500, que recoge las 500 compañías más grandes de los Estados Unidos.
Rentabilidad anual del S&P 500 desde 1928 (incluido dividendos)
Fuente: Dinero estúpido con datos de Damodaran
Como pueden ver, el mercado de acciones ha tenido algunos años negativos, pero en promedio su rentabilidad, incluida dividendos ha superado el 11% anual y ha llegado a rentar en varias ocasiones por encima del 40% en un año.
Es decir, que sólo al invertir el dinero en el índice y olvidarse de él, la rentabilidad que obtienen nuestros recursos sería bastante buena. Eso si, aquellos que entraron en pánico y vendieron en los periodos de grandes caídas (los impacientes), probablemente no hayan disfrutado los jugosos retornos de las recuperaciones subsiguientes.
Conclusión: Invertir en el mercado de acciones, es un buen negocio para aquellos con la compostura suficiente para aguantar las caídas del mercado de acciones. Incluso en una entrada posterior te mostraré por qué para nosotros los inversionistas de largo plazo, las caídas es lo mejor que nos puede pasar.
- El interés compuesto es el mejor amigo de un inversionista.
Supongamos que un trabajador de clase media se gana 3.000 dólares al mes (vamos a hacer el ejemplo en dólares para hacer más fácil la comparación a lectores de todos los países). Si este trabajador ahorra un 10% o 20% mensual, en un año habrá ahorrado 3.600 (o 7.200) dólares.
Ahora, supon que este trabajador ahorra en un instrumento financiero que le permite lograr una tasa que para el ejemplo va ser 11% (ya vimos que es totalmente factible para aquellos inversionistas de largo plazo).
A continuación te muestro la evolución del valor ahorrado en un horizonte de varios años.
Fuente: Dinero estúpido
Como pueden ver, un inversionista paciente, y que ahorra entre un 10% y 20% mensual podría tener en 40 años (supuse un escenario “ideal” de trabajo desde los 20 y jubilación a los 60) entre 200 mil y casi medio millón de dólares ahorrados para su jubilación (o lo que le de la gana si lo vuelve dinero estúpido).
Pero… y si nos tocaron los mejores años de la bolsa?, o mejor, invertí cuando el mercado caía?. Seguramente las rentabilidades no serían del 11% sino muy superiores.
Tomemos como ejemplo un 20% (que no es descabellado pues ya vimos que hay periodos donde las rentabilidades superan el 40%)
Fuente: Dinero estúpido.
En este caso, el interés compuesto, el mejor amigo de Buffet y nuestro, ha convertido los mismos ahorros mensuales de 10% o 20% del salario en 5,2 y 10,5 millones de dólares.
Impresionante, no?, ahora eres un maldito millonario….
No quiero generar falsas expectativas, claramente un rendimiento del 20% anual probablemente no sea factible estadísticamente (si alguien te lo ofrece y te dice que no hay riesgo… sal corriendo de ahí, seguramente es un estafador buscando dinero estúpido). Sin embargo, el objetivo de esta simulación es mostrarte el poder que tiene el ahorro y ganar intereses sobre lo ya ahorrado, es a esto que se llama interés compuesto (ganar sobre el capital y los intereses que se van acumulando).
Ahora, la última frase Empezar temprano, ¿creo que ya se explicó por sí sóla verdad?…
Empezar a ahorrar y convierte tu dinero de estúpido a inteligente. ¿Y cómo invertir y en qué invertir si tengo poco dinero?. Este será tema de otra entrada de nuestro blog.
Sobre Dinero Estúpido
Soy un apasionado por las finanzas. Provengo de una familia de clase media por lo que, desde temprana edad, procuro usar inteligentemente el dinero y ahorrar.
He pasado por todos los estados e intentado aprender de todos los gurús, Trading, Forex, etcétera, pero después de muchos años de pagar cursos y perder dinero, me gusta compartir algo de mi conocimiento (logrado con sangre, muchos libros y paciencia), para que mis lectores sean financieramente más feducados y, por qué no, que todos seamos menos estúpidos con el dinero (aún soy un estúpido, pero con menos frecuencia).
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